Bajo la misma estrella (título original en inglés: The Fault in Our a Stars) es una novela de escrita por John Green y publicada en enero de 2012. Green dijo que el título fue inspirado por la famosa frase de la obra Julio César de Shakespeare cuando Casio le dice a Bruto «La culpa, querido Bruto, no recae en nuestras estrellas/ Sino en nosotros, que estamos bajo ellas.
Trama
Hazel fue diagnosticada con Cáncer tiroideo a los 13 años, pero se
las arregló para sobrevivir más de lo esperado gracias a una droga
experimental. En el grupo de apoyo ella conoce a Augustus Gus
Waters, un joven que era un muchacho muy bueno en baloncesto más que
todo en su secundaria, pero perdió su pierna izquierda por culpa de una
enfermedad llamada Osteosarcoma y ahora está en remisión.
Hazel lo convence de leer Un Dolor Imperial
de Peter Van Houten, su libro favorito, y él desarrolla una obsesión
(aunque menor que la de Hazel) hacia el libro. Gracias a mensajes y
llamadas, su relación cada día fue mejorando más. Gus consigue la
dirección de correo electrónico de la asistente de Peter Van Hounten,
Lidwij Vliegenhart y junto con Hazel le escriben cartas a Peter y él les
responde que no les dirá que pasa después del final de Un Dolor Imperial a no ser que se vean en persona.
Gus había salvado el deseo que la fundación The Genies les entrega a los niños con cáncer y decide usarlo para viajar con Hazel a Holanda para conocer al solitario autor de Un Dolor Imperial.
Ella está muy feliz por el viaje, pero también decide que no quiere que
ella y Gus sean más que amigos, para cortar el dolor que podría
causarle cuando ella muera, ya que la anterior novia de Gus había muerto
por cáncer. Los papás de Hazel empiezan a preocuparse mucho por Hazel
ya que no quieren que se muera. La comparación se da cuando ella piensa
que el día en que ella muera, muchas personas iban a terminar lastimadas
por su muerte.
Un día Hazel se despierta seriamente enferma de neumonía y tienen que internarla. Durante el tiempo que la hospitalizan. Luego de recibir el alta y algunas consultas a sus doctores Hazel consigue el permiso para viajar a Ámsterdam con su mamá y Gus. En el viaje de ida a Ámsterdam Gus confiesa a Hazel que está enamorado de ella y Hazel queda sorprendida pero no puede decirle que ella también lo ama por miedo a lastimarlo en un futuro cuando ella ya no este. En la primera noche en Holanda, Hazel y Gus van a comer a un restaurante, todo por cortesía de Van Houten. Al día siguiente, su encuentro con el autor resulta algo desagradable y se descubre que su asistente, Lidewij, armó todo sin el conocimiento de Van Houten con las esperanzas de que todo esto lo motivara para dejar de ser un alcohólico y volver a escribir.
Molestos por el comportamiento
grosero del autor se retiran de su casa, junto con una también molesta
Lidewij Vliegenhart y se dirigen a la Casa de Ana Frank,
donde se besan ante mucha gente que los aplauden. Cuando regresan al
hotel la mamá de Hazel no está y ellos tienen relaciones coitales por
primera vez. Después, Gus aprovecha para contarle a Hazel de que su
cáncer ha vuelto, haciendo metástasis en varias partes de su cuerpo.
Aunque lo traten con un régimen intensivo, sus esperanzas de vida no son
muchas.
Poco tiempo después, Gus le pide a su mejor amigo, Isaac, y a Hazel que
le hagan un Pre-funeral.Ocho días después, Augustus Waters muere. En
medio del funeral Hazel se encuentra con Van Houten, quien le confiesa
que él tuvo una hija que murió hace muchos años de cáncer. Ella fue su
inspiración para el personaje principal, Anna, de Un Dolor Imperial,
y, que su grosería se debía en parte a que ella fue vestida idéntica a
Anna. Isaac le confiesa a Hazel que Gus estaba escribiéndole algo en sus
últimos días, pero no se encuentra ningún rastro de lo que él estaba
escribiendo. Normalmente se contacta con Lidewij, quien va en busca de
las hojas perdidas a la casa del autor, encontrándolas y enviándoselas a
Hazel a través de un correo electrónico. Gus había escrito algunos
párrafos sueltos y se los envió al autor con la esperanza de que este
pudiera convertirlos en un discurso fúnebre para Hazel. En el texto
final dice «Me gustan mis decisiones. Espero que a ella le gusten las
suyas» y termina el libro con Hazel diciendo «Me gustan, Augustus. Me
gustan





